domingo, 26 de diciembre de 2010

En mi afán de saber...



Los días 27 y 28 de noviembre probé una nueva experiencia. Asistí a un taller de ilustración que organizó Ilustrarte en Madrid e impartió, ni más ni menos que Emilio Urberuaga. Rodeada de ilustradores, de creatividad y de ese lenguaje en imágenes en el que sólo ellos pueden narrar, pasé aquél fin de semana. Lo bueno de ese taller es que aprendí muchas cosas y conocí gente muy buena en lo suyo. Lo malo es que me quedé con ganas de aprender muchas más y descubrí lo difícil que es contar como cuenta un ilustrador.
Me pregunté mil veces ¿qué pintaba yo allí? Llegué a la conclusión de que pintar, lo que se dice pintar era una de mis limitaciones.
Me ocurre que, además de cuentista, siempre he sido lo que se viene a llamar una "catacaldos" y eso me ha hecho disfrutar de un montón de momentos inolvidables y conocer gente maravillosa, como en esta ocasión.

miércoles, 22 de diciembre de 2010

Te doy mi palabra: "EL GRITO" de Usera

Te doy mi palabra: "EL GRITO" de Usera

"EL GRITO" de Usera

El 25 de noviembre estuve actuando el "El Grito". Es un bar del madrileño barrio de Usera, donde todos los jueves se cuenta y se cuece algo. Sin suplemento de ningún tipo y por el módico precio de una cerveza o un refresco, ese local se llena hasta arriba de gente dispuesta a escuchar. En su mayoría es gente joven que valora lo que se le ofrece en la calle Isabelita Usera 73.
El que allí cuenta se ve acogido por un público cálido, respetuoso y generoso donde los haya, con ganas de pasarlo bien y de vibrar con las historias. Te ganan nada más subir a escenario.
Los dueños del bar junto con Ventura, Tío Tizo y los incondicionales, que son muchos, cuidan y miman a los que por allí pasamos. Me fui con el buen sabor de boca que deja su queimada, pero sobre todo, con las buenas vibraciones que deja su público.
Un saludo a todos y gracias.

domingo, 12 de diciembre de 2010

CONTAR ENTRE AMIGOS DEL TEATRO


Hasta Cuenca me llevaron los cuentos la noche del 19 de noviembre.
Conté entre amigos. Al menos, eso me hicieron sentir los asistentes a la sesión que convocó la asociación "Amigos del Teatro".
Serían las nueve y media cuando llegué a casa de Paula Carbonell (¡qué buena gente es mi Paula!). Íbamos bien de tiempo, desde allí al Auditorio no se tarda demasiado. Julio conducía y compartimos unas risas hablando de adolescentes, revoluciones hormonales y cosas por el estilo (en este momento de mi vida me encuentro muy cercana a ellos, más bien vivo rodeada de ellos y ando muy sensibilizada con el tema).
Aparcamos junto al Auditorio, a orillas del Huecar. La noche estaba fresquita (no esperaba menos de Cuenca en esas fechas) pero no llovía. Nada más descender del coche cerré los ojos un instante, quería escuchar el correr del río... ¡menuda bienvenida musical! Al abrirlos, pude disfrutar de esa luz de misterio que envuelve la ciudad cuando la miras desde abajo. Es una luz amarilla, envejecida, que a veces resbala y a veces trepa por la enorme roca sobre la que se levantan las casas.
La sesión se celebraba en la cafetería del Auditorio que, con sus grandes cristaleras, me permitía seguir disfrutando de ese mágico enclave.
Cena, cuentos y amigos que me concedieron el honor de dejar mi palabra en Cuenca.
Gracias a todos los que me acompañásteis hasta tan tarde, a Paula y a Ángel por llevarme hasta allí, a Julio siempre solícito a ayudar, a Lucas porque es encantador ver cómo se ocupa y se preocupa y a Gus por cederme el final de su cumpleaños. No puedo salir de esta entrada sin pedir también disculpas al pequeño que esperó, muerto de sueño, nuestro regreso con la paciencia de un chico grande.

martes, 23 de noviembre de 2010

¡¡HAY QUE VERLO!!

Acabo de descubrir esto en el face. Me lo ha mostrado Paloma Valdivia. Es sobre un trabajo de Oliver Jeffers. Me quedé alucinada viendo esta maravilla. Si esto es el presente... ¿qué nos deparará el futuro?

http://www.youtube.com/watch?v=Wc3fghSJvBM




jueves, 11 de noviembre de 2010

UN CONGRESO DE PESO

Allí estuvimos, en Granada. Durante cuatro días, de la mañana a la noche, se habló de ilustración, de cultura visual y de arte... y se hizo con arte.
El primero en tomar la palabra fue Fernando Hernández, "la infancia no existe" dijo, "es una invención de los adultos". Sólo con eso ya había mucho sobre lo que pensar.
A esta intervención siguió la Isidro Ferrer, genio entre los genios. Podría creérselo porque lo es. Podría resultar inaccesible. Sin embargo, es todo lo contrario, simpático, espontáneo y cercano... ¡qué majete este Isidro! pensé y ¡qué cabeza tiene el tío!. Soltó frases como "todos aprendemos copiando", "estamos construidos de fragmentos de todos los demás" (ya la he utilizado con mi hija que no quiere ser una "copiota"), "un diseñador no es un artista porque no habla por sí mismo, sino por encargo" o "no somos creativos, sino re-creativos porque no creamos de la nada, sino a partir de cosas que ya existen". Isidro dice que sufre en el proceso creativo. Siento decir que espero y deseo que no deje de sufrir nunca, así no nos veremos privados de sus ingeniosas "re-creaciones".
Fueron días intensos, incluso agotadores. No había nada que quisiera perderme... ¡tengo tanto que aprender!
De este congreso no puedo obviar el descubrimiento de otro genio de la ilustración: Ajubel. Todos los que nos apuntamos a su taller estuvimos escuchándole durante cuatro horas y nos quedamos con ganas de más. Es maravilloso encontrar estas cabezas que tienen tanto que ofrecer. Después de disfrutar con todo lo que dijo de su "Robinson Crusoe" (Ed.Media Vaca), los ¿cómo?, los ¿por qué?, los ¿dónde?... Después de agradecer su sinceridad aplastante, no puedo dejar de mirar y admirar ese libro aún más.
¡¡¡Gracias, fue un auténtico placer!!!

lunes, 25 de octubre de 2010

Desde la nube...

"50 años no es nada... " decía la canción. ¿¿O eran 20?? ¡Qué más da!. No he podido hablar hasta hoy. Se puede decir que me quedé sin palabras. Pero una vez recuperada...
¡¡¡GRACIAS!!!
a los que estuvieron presentes y a los que no pudieron venir pero estaban igualmente,
a los creadores de las grandes ideas,
a los que se pasaron semanas trabajando,
a los que se han dejado una pasta en teléfono,
a los diseñadores gráficos,
a los fotógrafos y estilistas,
a los que nos ganaron por el paladar,
a los que llenaron la noche de fuegos artificiales,
a los que acudieron volando
y a los que llegaron como motos,
a la perdida,
a los que se reencontraron,
a los que me trajeron lágrimas de emoción,
a los poetas,
a los que fueron capaces de obsequiarme con la primavera en pleno otoño,
a los que me regalaron risas,
a los que vinieron de dulce,
al que apareció con una historia trepidante,
a los colaboradores mágicos,
a los que se acercaron desde mi "valle del kas",
a los de las ideas
y a los que las ejecutaron,
a la pequeña creadora de la gran tarjeta,
al que me iluminó con las gafas mágicas,
al que logró hacer brillar la mesa de mezclas,
a los DJS que pincharon,
al chico de la barra,
a la portadora de la maleta,
a los que me regalaron "momentos escalera",
a la rumana,
a la que fue tan generosa como para olvidarse de su propio cumpleaños,
a la artista de siempre,
a la que llegó como una ráfaga con 50 corazones para compartir,
a mis amigos de toda la vida,
a mis nuevos amigos,
al mejor de los anfitriones,
al que con sus propias manos, me regaló la belleza y una luz inagotable,
a la culpable del sofoco general,
a la que supo consolarme,
al que me animó a seguir siendo "una pesada",
al que llenó mi alma de música
y a mis padres, sobre todo a mis padres, por darme la vida aquél 17 de octubre de hace 50 maravillosos años.