

Nos llevó el Instituto Cervantes para presentar nuestro "MOSQUITO" a un buen número de niños y niñas que, a pesar de hablar polaco, lo disfrutaron riendo, escuchando, aprendiendo y participando con las mismas ganas que si les hubiésemos hablado en castellano (a lo mejor fue por la intérprete que era fantástica).
El viaje ha sido una auténtica gozada por muchas cosas:
por la compañía (Roger, da gusto ir contigo a cualquier "lao"),
por todas las personas implicadas en el evento (me hicísteis sentir como en casa),
por Abel, el director, que se volcó en hacer que nuestra estancia fuera más que agradable y lo consiguió (tanto, que amenazo con volver)
y por los niños y las niñas que nos demostraron que el espíritu infantil es el mismo en cualquier lugar del mundo, siempre que se le cuide y respete como merece.
¡¡Gracias por tan bella experiencia!!


